Cómo corregir la carencia de hierro o clorosis férrica

Cómo corregir la carencia de hierro o clorosis férrica

Algo que se nos ha metido entre ceja y ceja a los profesionales y novatos que experimentamos diariamente con las plantas es que los micronutrientes forman una parte esencial en la nutrición de las plantas.

Como capitán de este ejército de micronutriente estaría, sin duda, el hierro, pues es el elemento más determinante y necesario para la gran mayoría de plantas. Su carencia se demuestra en poco tiempo y es muy visible y llamativa.

Por eso, vamos a conocer cómo se expresa la clorosis férrica, los efectos negativos que causa en la planta y la forma de corregirlo rápidamente con distintos productos en base a hierro.

La importancia del hierro en las plantas

Podemos encontrar en un suelo distintas formas de hierro, algunas más asimilables por la planta que otras. Es el caso del catión Fe2+ o del Fe3+ o en forma de hidróxidos.

Estos iones, por su naturaleza química y eléctrica, se encuentran fijados al suelo en el complejo de cambio o sistema arcilloso.

La liberación o intercambio del hierro entre el suelo y la planta dependerá, en gran medida, de la fertilidad del suelo. Esto, en resumen, es medir la cantidad de materia orgánica que tenemos en el suelo. Suelos ricos en compuestos orgánicos mostrarán menos carencias de hierro que aquellos suelos arenosos o pobres.

En la planta, una vez es absorbido, tiene un papel fisiológico determinante. La ausencia de hierro en un cultivo, conocido como clorosis férrica, causa pérdidas de producción y  debilitamiento general, mostrándose con un amarilleo de las hojas jóvenes situadas en la parte alta de la planta.

  • Interviene en distintas acciones de oxidación-reducción, interviniendo en la respiración celular.
  • Como el magnesio, está íntimamente ligado con la fotosíntesis. Por tanto, la ausencia de fotosíntesis por carencia de hierro causa un amarilleo generalizado en los cultivos.
  • Interviene en la reducción de los nitratos, en base a la formación de ferredoxina.

Como la movilidad del hierro en el interior de la planta es reducida, las hojas jóvenes o situadas en la parte alta de la planta son las que muestran la carencia o el amarilleo claramente definido en la clorosis férrica.

El hierro tiende a acumularse en las partes viejas de la planta, tallos, hojas adultas y raíces. Cuando la demanda se produce en la parte alta, al ser la movilidad reducida, la corrección de esta carencia tarda mucho tiempo y se muestra claramente.

De hecho, está claramente estudiado que hay una relación directa en la falta de fotosíntesis y la carencia de hierro.

Cómo absorbe el hierro la planta

La planta únicamente absorbe las formas reducidas de hierro (Fe2+). Por ello, suelos ricos en materia orgánica tienden a disponer de una reserva mayor de este elemento en la forma reducida.

Aunque cantidad absorbida de hierro por las raíces suele ser muy pequeña en comparación con otros nutrientes (alrededor de 1 o 2 kg/ha), esta cantidad es determinante en el pleno desarrollo del cultivo y el alcance de rendimientos esperables para un huerto.  

Cómo detectar una carencia de hierro o clorosis férrica

carencia de hierro en las plantas

La carencia de hierro, conocida como clorosis férrica, es muy fácil de detectar y tiene mucha distinción con otro tipo de deficiencias, como veremos a continuación.

El amarilleo de las hojas sólo se produce en las jóvenes, conservando el verdor original en los nervios. En estados avanzados dichos nervios también pierden su color verde, pero se distingue fácilmente por el avance de la deficiencia.

Diferenciar la clorosis férrica de otras carencias de nutrientes

Si detectamos un amarilleo generalizado del cultivo, tanto de las hojas jóvenes (parte alta del cultivo) como de las hojas viejas (parte baja del cultivo y color más oscuro), lo más probable es que se trate de una carencia de nitrógeno. Esto a menudo va ligado con hojas de menor tamaño y falta de vigor general en el cultivo.

Si por el contrario, vemos una clorosis muy parecida a la carencia de hierro¸ pero situada en las hojas viejas (parte de abajo del cultivo), lo más probable es que se trate de una carencia de magnesio.

Formas de aportar hierro a una planta y corregir la clorosis férrica

Aunque históricamente se ha utilizado el sulfato de hierro, a día de hoy y en la agricultura moderna, queda relegado a un papel acidificante del sustrato donde crecen las plantas.

Hoy en día hay formas de aportar hierro mucho más efectivas y con mayor rendimiento, como en forma de complejos o quelatos de hierro.

Este tipo de aportes de hierro se pueden hacer tanto en fertirrigación (a través del agua de riego) como en tratamientos foliares. Corrigen la clorosis férrica en poco tiempo porque dispone de agentes quelantes que protegen los iones de hierro de su pérdida o lixiviación. 

Agro Fer EDDHA - Quelato de hierro

Agente quelante: base de hierro-EDDHA al 7,5%

En aplicación vía riego, la corrección de la clorosis férrica tiene lugar entre 1 y 2 semanas.

Tags: hierro