Cómo elegir el mejor quelato de hierro

Cómo elegir el mejor quelato de hierro

Podríamos decir que en pleno siglo XXI no disfrutamos de los mejores suelos donde, antaño, nuestros abuelos los cuidaban aportando de forma continua materia orgánica.

Ahora, se usa excesivamente fertilizantes que aportan sales, no se restituye tanto la materia orgánica con estiércol y se abusa de otros productos que reducen la fertilidad del suelo rápidamente.

En cuanto al párrafo anterior, hay que tener en cuenta de que todos los nutrientes no se asimilan de igual manera. De hecho, hay algunos, como el fósforo, cuya absorción radicular está muy limitada en suelos ricos en calcio.

Lo mismo pasa con el hierro, un microelemento esencial que actualmente debe ir en forma de quelato de hierro para poder garantizar una buena solubilidad y asimilación vía radicular.

carencia de hierro y quelato de hierro

¿Por qué le cuesta tanto a la planta absorberlo si no va en forma de quelato de hierro?

Todo depende del suelo. Aquellos cuyo pH es ácido no tienen tantos problemas porque gracias a dicha acidez, el ión hierro está en un estado ferroso (ión ferroso) y, por tanto, químicamente asimilable por las plantas.

Sin embargo, en condiciones de pH más alto, a partir de 8, donde abundan elementos competidores del hierro, como el calcio o el magnesio, el hierro se transforma en un estado férrico (ión férrico), menos soluble y, por tanto, mucho menos asimilable por las plantas.

En resumen, el hierro está en suelo (de hecho, incluso en cantidades altas por formar parte de la Tierra), pero está en un estado a priori no asimilable por las plantas. Aquí nace la importancia del quelato de hierro.

La mayor parte del hierro que encontramos en el suelo está en forma férrica (Fe2O3). De ahí que muchas veces podemos distinguir un color rojizo de muchas arcillas y otro tipo de suelos.

Dependiendo de las condiciones del suelo, su fertilidad y, por ende, el contenido en materia orgánica (y la capacidad de intercambio de nutrientes entre suelo y planta), los minerales no lilberarán poco a poco el ión ferroso (asimilable por las plantas) y se producirán las carencias de hierro o clorosis férrica a la que todos estamos acostumbrados.

¿Por qué cuando sube el pH no es asimilable el hierro?

Podemos determinar que un suelo tiene H+ (hidrogeniones) cuando es ácido y tiene OH (hidróxidos) cuando es básico.

El problema en ambos casos es que se forman estructuras químicas que en muchos casos insolubilizan los nutrientes aportados en fertirrigación.

Por ejemplo, en el caso del hierro y el quelato de hierro, tanto Fe(OH)3 (férrico) como Fe(OH)2 (ferroso) son poco solubles por las plantas e inaccesibles para las raíces.

La importancia del quelato de hierro en las plantas

El hierro es un micronutrientes esencial para las plantas. Esto se define así porque en su ausencia, la planta no puede desarrollarse normal, pierde color y producción.

El hierro es importantísimo para formar clorofila, y esto hace que a su deficiencia se le denomine clorosis (amarilleo).

La presencia de la clorosis férrica o falta de hierro hace que las hojas jóvenes (recientemente formadas) muestren un amarilleo con la conservación del verdor en los nervios.

Esto se debe a que el hierro, poco móvil, está desplazándose de las hojas viejas (ya formadas de la parte inferior de la planta) a las jóvenes, pero tarda mucho tiempo en llegar a su destino.

En estados avanzados de clorosis férrica, todas las hojas, tanto viejas como jóvenes muestran la característica clorosis férrica que se puede ver en algunas imágenes.

Para hacernos una idea de la importancia del pH en el suelo en cuanto a la solubilidad y asimilación de este elemento, hay que tener en cuenta que su solubilidad desciende 1000 veces por cada unidad de pH que asciende.

A partir de pH 7,5, la asimilación del ión Fe es prácticamente remota.

Formas de hierro en el suelo y quelato de hierro

Cómo solucionar la clorosis férrica en suelos calizos con el quelato de hierro

Hay que tener en cuenta que toda la vertiente mediterránea y mucha otras zonas de España tienen un pH de los suelos ligeramente o altamente alcalino. Esto es decir que muchos suelos tienen un pH por encima de 8.

En este rango de pH, no hay muchas posibilidades de que el ión de hierro se encuentre en forma soluble (ión ferroso), si no que estára unido a un OH.

Por tanto, hablaríamos de una disponibilidad de hierro en el suelo no disponible, valga la redundancia.

En estos casos, no hay mayor solución que mejorar la composición del hierro para que vaya protegido mediante una estructura química definida. Se conoce como quelato de hierro.

Para hacernos una idea sencilla de cómo actúa un quelato de hierro, sería como un cangrejo (el quelato) que con sus pinzas protege la bola (hierro), impidiendo que esta bola se una a otros elementos y se haga insoluble o precipite.

Una vez se ha introducido por la planta, si el quelato no es orgánico, no será aprovechable por la planta. Se degradadará lentamente o se acumulará (sin ser fitotóxico) en los tejidos de las hojas.

La eficacia del quelato de hierro no siempre es la misma

A la hora de elegir un quelato de hierro, hay que contar con que cada uno trabaja de una manera. La forma más sencilla de distinguirlos es a través del rango de pH de protección que ofrece en el suelo.

Si por ejemplo vamos a trabajar en sistema hidropónico, donde el sustrato no debe variar de pH para proteger a las raíces (no hay capacidad tampón), un quelato que nos puede interesar es aquel cuyo rango de protección esté entre el pH que vamos a trabajar.

Por ejemplo, el quelato de hierro EDTA, con un rango de pH entre 4 y 6,5 sería más que suficiente para garantizar un suministro total y continuo de este ión metálico.

Sin embargo, si tenemos un suelo calizo con un pH de 8,5, por ejemplo, sería una auténtica tontería utilizarlo porque la disponibilidad del hierro se reduce súbitamente.

En este caso, recurriríamos a otro tipo de quelatos cuyo rango de estabilidad sea mayor y esté dentro del rango de pH de nuestros suelo.

Los distintos tipos de quelato de hierro

Estabilidad de los actuales quelatos de hierro

En el mercado podemos encontrar una gran variedad de quelatos y complejos que, de una forma u otra, protegen el hierro de su degradación.

Son formas distintas de quelar y con mayores o menores beneficios. La estabilidad en el suelo de cada quelato de hierro dependerá del rango de pH en el que se mueva, así como su facilidad para liberar el hierro y ser absorbido rápidamente por las raíces.

Cuanto mayor estabilidad tenga un quelato, mayor le costará liberar o proporcionar dicho elemento a la planta. Por lo tanto, muchas veces no es producente que se haga así.

Si tenemos un suelo con un pH no tan extremo, es conveniente utilizar otro tipo de agentes quelantes que proporcionen una liberación rápida y continua del hierro.

Veamos los diferentes tipos de quelatos de hierro que podemos encontrar, dependiendo de su uso y rango de pH estable:

Quelato de hierro EDTA: este tipo de quelato ofrece una estabilidad reducida cuando el pH sube de 7. Por tanto, hablaríamos de que tiene un rango entre 4 a 6,5 de protección del hierro.

A partir de pH en suelo de 6,5, el EDTA protege el 30% del hierro, llegando hasta valores cercanos al 0% cuando el pH sube de 7.

Por tanto, el quelato de hierro EDTA es interesantes para suelos con este rango de acidez y alcalinidad y para cultivos hidropónicos, por ejemplo

Quelato de hierro DTPA: también conocido como ácido pentético, ofrece una estabilidad muy parecida al quelato de hierro EDTA, aunque ligeramente superior. Hablaríamos de una estabilidad en pH de 4,5 a 7, 0,5 puntos más que el anterior.

Igualmente, insuficiente para suelos calizos.

Quelato de hierro HEDTA: ofrece una estabilidad semejante a esta agrupación de quelatos, presentando una afinidad algo menor al EDTA (entre 4,5 y 6,5).

Quelato de hierro EDDHA: uno de los más estables, con un rango de pH entre 3 y 11. Dependerá de su isomería, orto-orto u orto-para la capacidad para liberar el hierro y su respuesta ante el pH.

Por ejemplo, el isómero EDDHA o,o (orto-orto), ofrece más estabilidad de protección el hierro y, por tanto, una liberación controlada y en el tiempo del hierro soluble y asimilable por las plantas.

El isómero EDDHA o,p (orto-para) ofrece menos estabilidad al hierro (hasta pH 10) pero una liberación rápida del hierro soluble, muy interesante en condiciones de clorosis férrica detectada.

Quelato de hierro EDDHMA y Quelato de hierro EDDHSA: son los últimos quelatos diseñados para suelos altamente calizos y con alta presencia de (OH). Es decir, muy alcalinizados.

Quelato de hierro HBED: este compuesto, de última generación, está pensado para suelos extremos y alcalinos. Protege un rango de pH por encima de EDDHA y los anteriores.

El quelato de hierro EDDHA para suelos calizos

Uno de los quelatos de hierro que ha demostrado más estabilidad en rango de pH es el quelato de hierro EDDHA.

Como hemos visto anteriormente, hay diferentes quelatos en el mercado, diferenciándose por la forma de quelar el ión metálico y por el rango de pH o estabilidad en el suelo.

Es por eso que uno de los quelatos de hierro que más destaca en el mercado es el quelato de hierro EDDHA. Ofrece una estabilidad de ph con un rango de 3 a 11.

Este tipo de quelato de hierro, junto con EDDHMA y otros nuevos (incluso de estabilidad mayor), son los más utilizados y altamente recomendados en suelos calizos de pH alcalino.

quelato de hierro EDDHA

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