Recomendaciones esenciales en el abonado del olivar

claves en el abonado del olivo

Cuando buscamos rendimientos altos en el olivar, aunque sea un cultivo que se adapta muy bien a condiciones de sequía y apenas necesita cuidados, hay que dar un salto más en cuanto al aporte de agua y fertilizantes.

Aunque el manejo de este cultivo es, a priori, sencillo en comparación con otros cultivos (hortalizas, floricultura, frutales, etc.), hay algunos tratamientos que haciéndolos en la época correcta, consiguen exprimir al máximo la producción del olivar y, sobre todo, el rendimiento graso.

Con esto conseguiremos más kilos de producción y mayor producción de aceite (ligada al rendimiento graso).

Los fertilizantes (macro y micronutrientes) más importantes en el abonado del olivo

Aunque la nutrición equilibrada con todos los nutrientes esenciales es un técnica para no fallar en la nutrición del olivo, hay algunos nutrientes que se demandan en mayor cantidad y, por tanto, necesitamos aplicarlos en abundancia y evitar futuras carencias o desequilibrios.

El nitrógeno en el olivar

El nutriente más importante en el olivar. Garantiza una producción continua de tallos que serán los portadores de frutos en la siguiente campaña.

Cuidado con pasarnos, ya que los excesos reducen el rendimiento graso de los frutos y aumenta la probabilidad de afección tanto de plagas como de enfermedades

El fósforo como elemento esencial en el olivo

Con la correcta aportación de fósforo garantizamos un desarrollo equilibrado de la planta, un aporte continuo de energía (activación del metabolismo y la tasa fotosintética) y mejora la floración.

Es un elemento ligado al crecimiento radicular y mejora el cuajado y maduración de los frutos.

Cuidado con los suelos calizos (con gran cantidad de calcio) porque se producen grandes precipitaciones por formación de compuestos insolubles (fosfatos di y tricálcicos).

La importancia del potasio en el abonado del olivo

El potasio interviene en la regulación hídrica del olivo, así como en el proceso de maduración y acumulación de fotoasimilados y fotosintatos. Es decir, los azúcares y carbohidratos que se producen en la hoja y que se desplazan, a través del floema, a los frutos, facilitando su llenado y la acumulación de aceites.

El potasio aumenta la resistencia a heladas y sequías en el olivar, esto último algo muy típico en distintas zonas de España donde se cultiva olivar en secano.

Además, es muy común las aplicaciones de potasio por vía foliar en el momento de engorde de los frutos, que suele coincidir con la llegada del otoño.

Los micronutrientes, hierro y boro

De entre los micronutrientes esenciales, el hierro y el boro son imprescindibles en el cultivo y abonado del olivo.

El boro interviene directamente en la floración y el cuajado de flores y frutos, por lo que marca, a fin de cuentas, si la producción futura será buena, media o mala.

Es un elemento que no nos puede faltar y suele aplicarse de manera frecuente en suelos calizos o de pH alcalino.

El hierro, el micronutriente más conocido y utilizado, es también imprescindible en el olivar, que no tardará en mostrar clorosis férrica y amarilleos en las hojas como síntoma de carencia de hierro.

También es un elemento que en suelos calizos o de pH alto se inmoviliza rápidamente. De ahí que suelan utilizarse quelatos de hierro (suelen ir entre el 6 y el 7,5%) que protegen este elemento de su degradación.

Extracciones de nutrientes por cada 1.000 kg de aceituna

Una información que podemos encontrar en muchas bibiliografías es la cantidad de nitrógeno, fósforo y potasio que necesita por cada 1.000 kg de producción de aceitunas.

Para poder extrapolar este valor, necesitamos tener en mente la producción media por hectárea de nuestra finca.

Nitrógeno: 15-20 kg

Fósforo: 4-5 kg

Potasio: 20-25 kg

Sin embargo, no hay mucha información relacionada con la cantidad de calcio, magnesio y azufre que demanda el abonado del olivar.

En el caso primero y segundo, se da por descartada la aplicación de calcio y magnesio debido a las grandes cantidades de estos elementos que se pueden aportar a través del agua.

Algunas veces induce a error, puesto que está estudiado que no siempre todo el calcio o magnesio que se aporta a través del agua se asimila íntegramente por el cultivo, en este caso el olivar.

Hay una regla analítica que garantiza que un cultivo puede absorber todo el calcio o magnesio, o al menos gran parte, si la relación Ca/Mg es superior a 2. Es decir, hay el doble de disponibilidad de calcio que de magnesio en un suelo.

El suelo, de por sí, tiene grandes reservas de estos elementos. De ahí la gran precipitación que ocurre con el fósforo.

Sin embargo, esta regla no se aplica en suelos ácidos (norte de España y muchas zonas de Portugal), donde sí que hay que considerar las aplicaciones externas de calcio y magnesio.

En cuanto al azufre, es un elemento secundario que se suele aplicar a partir de diversos fertilizantes que contienen cantidades importantes de este elemento.

Es el ejemplo de sulfato amónico u otras formas que mejoran la asimilación del resto de nutrientes.

Valores adecuados en análisis de hoja en olivar

recomendaciones en el abonado del olivar

Una buena herramienta, imprescindible de realizar al menos una vez por campaña, es comprobar los niveles de nutrientes en hojas.

Se escoge una muestra representativa de hojas en la finca y se lleva a un laboratorio, donde se extrae el contenido de macro y micronutrientes en hoja a partir de materia seca.

Éstos son los valores recomendables en olivar.

  • Valores de nitrógeno en hoja: 1,7-2,1 %
  • Valores de fósforo en hoja de olivo: 0,1-0,2 %
  • Valores de potasio: 0,8-1,3 %
  • Valores de calcio foliar: 2,0-2,6 %
  • Valores de magnesio en hoja de olivo: 0,25-0,3 %
  • Valores de boro: 20-50 ppm o mg/L.

En el caso de que alguno de estos parámetros una vez hayas realizado en análisis en laboratorio esté por debajo, se debe incidir en aportar dicho nutriente en el abonado del olivo.

Abonado para despertar el olivar. Enero – febrero

En esta época donde el olivar despierta del letargo invernal, necesitamos aportar grandes cantidades de nitrógeno para construir masa vegetativa y producir tallos.

Por eso, las recomendaciones de abonado del olivo para esta época suelen llevar al menos un 15-20% de nitrógeno.

Sigue una formulación tipo 3-1-2. Son fórmulas comunes el 20-5-10 con algo de azufre y micronutrientes.

De ahí, encontrarás una gran diversidad pero respetando dicha base 3-1-2.

En cuanto a la cantidad de aplicar esta relación de fertilizante, dependerá del tamaño del olivo y, por tanto, de su producción.

Producción < 1.500 kg/ha de aceituna

20-5-10 o parecido a razón de 0.5 kg por olivo o equivalente a 150 kg/ha

Producción de 1.500 a 3.000 kg/ha de aceituna

20-5-10 o parecido a razón de 1-1,5 kg por olivo o equivalente a 300 kg/ha

Producción de 3.000 a 4.500 kg/ha de aceituna

20-5-10 o parecido a razón de 1.5-2 kg por olivo o equivalente a 400 kg/ha

Producción de 4.500 a 6.000 kg/ha de aceituna

20-5-10 o parecido a razón de 2-2.5 kg por olivo o equivalente a 500 kg/ha

Producción > 6.000 kg/ha de aceituna

20-5-10 o parecido a razón de 2.5-3 kg por olivo o equivalente a 600 kg/ha

La equivalencia nutricional o las necesidades fertilizantes (medidas en unidades fertilizantes) para producciones en olivo superiores a 8.000 kg/ha son las siguientes:

  • Nitrógeno: 130 UF
  • Fósforo: 35 UF
  • Potasio: 180 UF

El aporte de Boro suele hacerse por vía foliar un mes antes de la floración, garantizando que las concentraciones de este elemento son óptimas en el momento en que se produzca la diferenciación floral.

Abonado del olivo mediante fertirrigación

Si tenemos un sistema de fertirrigación o aplicación de nutrientes a través del sistema de riego, lo recomendable es que se aporten nutrientes durante toda la campaña.

El rendimiento del olivar será mayor y evitaremos situaciones de estrés por carencia de algún elemento y por sequía.

Esta sería una recomendación aproximada de una línea de fertilizantes líquidos para aplicar en olivar.

Febrero-abril: equilibrio 3-1-2 (15-5-10 o parecido) a 400 kg/ha

Mayo-junio: equilibrio 2-1-2 (8-4-8 o parecido) a 500 kg/ha

Julio-agosto: equilibrio 2-1-3 (5-2,5-10 o parecido) a 500-600 kg/ha

Septiembre-octubre: equilibrio 2-1-3 (5-2,5-10 o parecido) a 500 kg/ha

Con este programa de fertirrigación en el abondo del olivo, aportamos las unidades fertilizantes recomendadas y se cumple a rajatabla todas las necesidades nutricionales.

¿Cuánto hemos de regar un olivar en los meses de más calor?

En los meses de verano, junio, julio, agosto y parte de septiembre, las temperaturas son altas y coincide con la etapa de engorde de fruto del olivar.

El abonado del olivo no debe fallar, pero mucho menos el aporte de agua.

Aquí es donde en muchos olivos empiezan las situaciones de estrés. Frutos arrugados, las hojas pierden brillo, el crecimiento se detiene, etc.

La cantidad de agua es aproximada para la zona donde nos encontremos, pero se sitúa en los meses de mayor calor entre 25 y 30 m3/ha.

Contando con un marco de plantación estándar, por ejemplo, 250 olivos por hectárea, cada pie recibirá entre 100 y 120 litros de agua al día.

Abonado del olivar en la época de floración

Para estimular la salida de flores y el posterior cuajado de frutos, se suelen hacer aplicaciones foliares en base a aminoácidos o estimulantes.

En esta etapa, es esencial que el olivo tenga recursos energéticos suficiente para promover la salida de flores y frutos. De ahí que las lluvias previas a la floración sean importantes para evitar futuros abortos y caída de flores.

El aporte de aminácidos mejora la floración, cuajado y amarre de frutos. Supone un estímulo energético ya que son elementos de fácil absorción y nutrientes ya procesados que reducen el gasto energético de la planta.

La etapa de maduración en el abonado del olivo

Una vez tenemos los frutos cuajados y empiezan a engordar, hay que controlar la incidencia de plagas. En dichos tratamientos, como los realizados contra prays o mosca de la fruta, también se suele aprovechar para ir aportando de manera foliar algunos nutrientes esenciales.

En esta etapa fenológica del olivar, toma importancia en el abonado del olivo el potasio.

Lo necesitamos para aumentar el estímulo de maduración de los frutos, que van acumulando reservas energéticas en forma de nutrientes asimilados y aceites.

De cara a la época de envero (cambio de color y oscurecimiento del fruto), más o menos estimando según variedades, varios meses antes de la recolección estimada, se aportan nutrientes ricos en potasio.

La asimilación foliar de estos nutrientes es rápida, ya que el potasio es un elemento de gran movilidad y de peso molecular reducido, por lo que se absorbe muy bien cuando se hace una aplicación aérea.

2 thoughts on “Recomendaciones esenciales en el abonado del olivar”

  1. Hola me gustaría saber qué a abonado le puedo hechar a mediados de agosto con un riego a manta, para que engorden las olivas. Y en el riego de finales de septiembre , ya que aquí en Alicante cogemos la Oliva en envero a mediados de octubre.
    Gracias

    1. Si nos da más detalles estaremos encantados de hacerle un plan de abonado personalizado. Puede consultar directamente con nuestros técnicos.

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