Cómo utilizar los aminoácidos en tu huerto

guia de aminoacidos en las plantas

Dentro de la gran gama de fertilizantes que hay en el mercado, podemos dividir aquellos que se usan de forma común y continuada, los abonos (orgánicos e inorgánicos) y los productos especiales.

Los primeros abonos engloban fertilizantes como el nitrato amónico, el sulfato potásico, la urea, el ácido fosfórico, el compost, etc.

Cada uno es específico en aportar un tipo de nutriente. Por ejemplo, con el nitrato potásico aportamos nitrógeno en forma nítrica (un 13%) y potasio (46%).

Puedes ser, por ejemplo, que no nos interese añadir más nitrógeno al cultivo y necesitemos aportar potasio. En tal caso buscaríamos un fertilizante como el sulfato de potasio o el cloruro de potasio. Ambos no aportan nada de nitrógeno.

Por otro lado, también hay que hablar de los fertilizantes especiales. Se denominan así porque se aplican en momentos específicos del cultivo para inducir una determinada respuesta.

En el caso de los aminoácidos, son estimulantes de fácil asimilación (por su estructura tan sencilla) y que proporcionan un impulso energético a las plantas.

A la hora de asimilar un nutriente, hay que pensar que las plantas gastan energía en absorberlo. Siempre más cuando más complicado sea su absorción (más complejo sea el fertilizante).

En este caso, los aminoácidos se llevan la palma en cuanto a sencillez, puesto que están compuestos por pequeñas cadenas de carbono, hidrógeno, nitrógeno, etc. Son compuestos orgánicos que contienen un grupo amino [8NH2] y un grupo carboxilo [8COOH].

Haciendo una comparación sencilla, un ácido húmico tiene un tamaño de unos 100.000 g/mol. Un aminoácido puede tener un tamaño medio inferior a 500 g/mol. ¿Cuál será más sencillo de asimilar por parte de las raíces? La respuesta está clara.

El uso de aminoácidos en la agricultura

uso de los aminoacidos en las plantas

La utilización de este tipo de productos ricos en aminoácidos está muy extendido en la agricultura.

En situaciones de estrés (exceso o falta de riego, vientos fuertes, climatología que no acompaña, ataque de insectos u hongos, etc.), se suele utilizar de forma generalizada este tipo de aminoácidos para dar un estímulo al cultivo y que pueda salir de dicha situación negativa.

Todos los seres vivos, incluido las plantas, necesitan L-aminácidos. Son unidades estructurales fundamentales para la futura formación de proteínas, enzimas y otras sustancias que no se pueden sustituir en los organismos vivos.

Cuando nosotros fertilizamos con nitrógeno, la planta gasta un alto contenido energético en transformar dicho nitrógeno en aminoácidos (un proceso que la planta hace automáticamente). Con los aminoácidos, nos ahorramos dicho proceso de transformación.

Los aminoácidos no sustituyen la fertilización normal

El hecho de que periódicamente podamos aplicar estos aminoácidos, no quiere decir que podamos sustituir toda la fertilización.

Los cultivos deben estar bien abastecidos de todos los nutrientes para que no haya un desajuste. Los aminoácidos no sustituyen las funciones de todos los elementos indispensables para las plantas.

20 son los aminoácidos que constituyen la formación de proteínas, y son conocidos como alfa-aminoácidos.

Alanina, arginina, asparagina, ácido aspártico, cisteína, ácido glutámico, glutamina, glicina, histidina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, fenilalanina, prolina, serina, treonina, triptófano, tirosina y valina.

Sin embargo, no todos los productos del mercado incluyen todos los aminoácidos ni en la misma concentración. También hay que distinguir la procedencia, puesto que podemos encontrar aminoácidos de origen vegetal y otros de origen animal.

Todas estas respuestas las encontramos en el aminograma, donde se especifica cuáles hay en cada producto y sus distintas concentraciones.

Los beneficios del uso de aminoácidos para tus plantas

Entre los beneficios y las ventajas que vas a encontrar con el uso de los aminoácidos, están las siguientes.

  • Nutrición del cultivo sin apenas gasto energético, por ser moléculas muy sencillas.
  • Fuente de nitrógeno para el cultivo, pero no del resto de nutrientes.
  • Favorece el enraizamiento y el desarrollo de pelos radiculares nuevos (triptófano).
  • Aumenta las defensas y la resistencia del cultivo a distintos tipos de estrés.
  • Regulan el metabolismo de las plantas.
  • Favorecen la floración y el engorde de frutos.
  • Potencian la absorción de nutrientes minerales.
  • Efecto inmediato tras su aplicación.

Son utilizados en situaciones difíciles para el cultivo. Por ejemplo, para enraizamiento justo cuando se produce el trasplante, por estrés hídrico, golpes de frío o de calor, fitotoxicidad, granizo, etc.

Dosis y recomendaciones de aplicación

Si te has decidido por aplicar aminoácidos en tu huerto o mesa de cultivo, has de tener en cuenta que están sometidos a una dosificación y frecuencia de aplicación, que viene determinada por el cultivo.

Uno de los productos con mayor contenido en aminoácidos es Agro-Magno, con una riqueza en aminoácidos del 70%.

Está formado por una fuente de nitrógeno (13%), potasio (6,9%) y aminoácidos libres (70%). Está constituido por proteínas hidrolizadas de origen vegetal, de bajo peso molecular y rápida asimilación.

La dosis suele ser prácticamente la misma para todos los aminoácidos: 100-200 cc/100 L o 100-200 gramos/100 hl.

Esto quiere decir que si hacemos una aplicación foliar con este tipo de aminoácidos (en polvo) y tenemos una hectárea (pongamos un gasto de caldo de 1.000 litros), necesitamos un kg.

Aplicación de aminoácidos foliares en mesa de cultivo

Para aplicar en una maceta o mesa de cultivo de forma foliar es muy sencillo. Si tenemos un pulverizador de 1 litro que lo gastaremos en todas las plantas que tenemos, tendremos que introducir 1-2 gramos/litro de agua.

Con esta dosis notaremos un gran cambio en nuestros cultivos. Mejorará la floración, el engorde de frutos, el engrosamiento de los tallos, mayor verdor de las hojas, etc.

Otro producto que tenemos en stock es Agro Vegetalia Plus, un cóctel de aminoácidos al 35%, con un contenido en nitrógeno del 5,6%.

No habiendo problemas. ¿Puedo usar los aminoácidos?

Los aminoácidos no están para aplicarnos única y exclusivamente cuando tenemos un problema en nuestras plantas.

Hay determinados momentos fisiológicos en cada cultivo en los que se necesita un estímulo energético proporcionado por este tipo de productos.

¿De qué momentos estaríamos hablando?

Pongamos, por ejemplo, un cultivo como la fresa.

Aplicación de aminoácidos, 100-200 cc/100 L de agua en enraizamiento, en prefloración y al inicio de la floración.

Es decir, 3 aplicaciones de este producto durante el cultivo en situación normal. Luego habrá que plantearse aplicaciones extra si nuestras plantas sufren algún tipo de estrés, como los comentados anteriormente.

¡Hasta la próxima!

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