Trucos sobre el cultivo de violetas en jardín y en macetas

cultivo de violetas en el jardin

Vamos a ver con detenimiento cuales son las particularidades del cultivo de violetas en el jardín, aunque también vamos a hablas de las posibilidades que esta planta tiene si la cultivamos en macetas.

Se conoce como Violeta odorata o comúnmente conocida como violeta de olor violeta dulce.

Es una planta muy típica de jardín como uso ornamental. Destaca por cubrir grandes superficies ajardinadas y su llamativa floración violácea.

Sin embargo, esta planta también forma parte de muchos floreros porque desprende un olor muy agradable y característico.

Pertenece a la familia Violaceae,la cual es la planta protagonista de esta clasificación.

Como es una planta rizomatosa, se reproduce bastante bien a lo ancho, omo la menta, y es apreciada por su capacidad para cubrir grandes huecos o terrenos.

Una característica a destacar del cultivo de violetas es que su floración se produce en invierno, al contrario que muchas otras especies usadas como ornamental, por lo que viene bien un toque de color cuando el clima es frío.

Aunque lo más común es encontrar violetas de color morado, también hay variedades con floración de color blanco, azul, amarillo, etc.

Condiciones climáticas del cultivo de violetas

No hay condiciones especiales en cuanto a la climatología ya que la violeta es un cultivo todoterreno que se adapta bien a distintas condiciones de frío o calor.

Sin embargo, es importante mantener un nivel adecuado de humedad. Condición que explicaremos más adelante cuando estudiemos las características del riego de las violetas.

Características del suelo o sustrato

La violeta necesita mucha humedad para conseguir una floración adecuada y olorosa y para continuar aumento su masa vegetativa a lo largo y ancho de la superficie.

Por eso, es condición prioritaria que haya un buen sistema de drenaje del suelo.

Este condicionante lo podemos conseguir con un sustrato de buena calidad, aportando materia orgánica a la tierra o bien mulliendo el suelo con una azada o pala.

En el momento en que pongamos una planta pequeña, si las condiciones son apropiadas y la regamos con frecuencia, manteniendo adecuadamente la humedad en el suelo, logrará expandirse rápidamente, como la hierbabuena.

cultivo de violetas en macetas

El riego en el cultivo de violetas

Para garantizar las máximas condiciones de humedad en el suelo, pero por ello no pasarnos con el riego y llegar a provocar asfixia radicular o encharcamientos, hay un prototipo de riego que os vamos a contar a continuación.

  • Otoño e invierno: 1 riego de 30 min 1-2 veces a la semana.
  • Primavera: 1 riego de 30 min (2-3 L/m2) 3 veces a la semana.
  • Verano: 1 riego de 30 min (2-3 L/m2) 4-5 veces a la semana.

Podemos empezar con esta base de riego y frecuencia y cambiarla en función de las características de nuestro suelo y las condiciones atmosféricas.

Abonado de las violetas

Es imprescindible hacer aportes periódicos de fertilizantes para mejorar la producción de hojas y flores. Lo más importante es un equilibrio continuado de nitrógeno, fósforo y potasio.

En primavera y verano, cuando más crecimiento hay, podemos aportar fertilizantes granulados o líquidos con una mayor concentración de nitrógeno.

¿Se puede plantar violetas en macetas?

Aunque las violetas sirvan para jardines de rocalla y para cubrir superficies grandes, por su condición de planta rizomatosa, esta planta también es apta para cultivo en macetas o jardineras.

Aportarán un gran aroma a la terraza y cubrirán todo el sustrato con sus hojas y tallos.

No tenemos que hacer nada del otro mundo y podemos sembrar directamente las semillas. La podemos plantar a principios de octubre, después del verano, para que el crecimiento sea lento pero continuado hasta los meses de primavera y verano.

La mayor importancia en el cultivo de violetas en macetas es la dosificación de agua (riego 2 o 3 veces a la semana) y el aporte de fertilizantes cada 15 días.

Las raíces estarán más apretadas que en el cultivo tradicional en el jardín, por lo que estas dos cosas hay que darles bastante importancia.

Cómo germinar semillas de violeta

Las violetas se pueden reproducir de diversas maneras.

Una, muy común, es seleccionar un tallo de la violeta y trasplantarlo en otro lugar. En cuanto enraice, se reproducirá a partir de sus estolones. Dichos tallos, en contacto con el suelo y la humedad, son capaces de producir nuevas raíces.

Un riego continuado manteniendo constantes los niveles de humedad, seguido de un aporte equilibrado de fertilizantes cada 15 días, y en poco tiempo tendremos cubierta la superficie de violetas.

Otro sistema, para cuando no disponemos de plantas de violetas para reproducir, es a través de la germinación de semillas.

Es un sistema más lento pero muy fácil, ya que las semillas suelen crecer con facilidad.

A finales de primavera podemos sembrar las semillas de violeta, que bien lo podremos hacer directamente en macetas o jardineras, en el jardín o en semillero protegido si vivimos en zonas donde en octubre ya empiezan las heladas.

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