Guía esencial del cultivo del granado

guia del cultivo del granado

Pocas veces nos vamos a encontrar con una fruta con tantísimas propiedades como es la granada. Nos encontramos con un cultivo propio del mediterráneo y unas exigencias mínimas que, a día de hoy, ha ganado fama debido a que se están demostrando científicamente todo su potencial nutricional.

Es común ver cada vez más informes de universidades donde demuestran el potencial anticancerígeno de la granada. Está llena de vitaminas esenciales y es una fuente curativa. Además, ¡está riquísima!

En cuanto al cultivo se trata, hemos mencionado de que se trata de una guía esencial ya que aquí encontrarás toda la información necesaria referente al granado, un cultivo que realmente merece la pena.

El granado es un árbol que se conoce desde hace muchísimos años. Estamos hablando de que está a la altura de otros cultivos legendarios como el olivo, la vid o la palmera. Originalmente, los primeros cultivos de granados surgieron en el área mediterránea, la India y China. Actualmente podemos encontrar grandes producciones en América, donde se está convirtiendo en un cultivo de moda.

El granado es un árbol de porte no muy grande en comparación con otros árboles. Su tamaño medio oscila entre los 3 y 6 metros. Cuidado con él a la hora de recolectarlo, ya que sus pequeñas ramas axilares tienen forma de espina y pueden dañarnos.

Las condiciones climáticas del granado

El clima idóneo para el cultivo del granado es el subtropical. Este clima destaca por tener temperaturas cálidas y cierta humedad relativa.

Sin embargo, donde realmente requiere humedad es en el suelo, ya que se ha observado que en condiciones de humedad en el suelo y mucha sequedad ambiental, los frutos del granado aumentan en calidad.

Tiene buena resistencia a las bajas temperaturas, aunque es capaz de soportar fríos esporádicos de -15 ºC. Aunque esto sólo se ha observado en variedades rústicas y adaptadas al frío.

El suelo, cómo prepararlo y adaptarlo al cultivo del granado

El cultivo del granado destaca por no ser exigente en cuanto a las características del suelo se refiere.

Los mejores son aquellos profundos donde las raíces pueden desarrollarse con facilidad. Acostumbrado al clima mediterráneo, se adapta muy bien a los suelos alcalinos (pH básico).

Es importante, como hemos comentado, que haya humedad en el suelo. Sin embargo, el granado es tolerante a la sequía y a condiciones de salinidad, típicas de riegos con elevada conductividad.

Riegos moderados y controlados, lo mejor para el granado

El granado es un cultivo adaptado a condiciones secas y con escasez. Excesiva sequía y falta de lluvias es perjudicial, sobre todo en época de floración, pues puede producir aborto floral y posterior caída. Con esto reducimos considerablemente la cosecha.

Sin embargo, hay que controlar los riegos en el momento de la maduración de frutos, pues un exceso de agua hace que se agrieten los frutos y pierdan su valor.

Si instalamos un sistema de riego por goteo, lo ideal es situar dos tuberías a cada lado del tronco, de forma que se reparta homogéneamente el agua y llegue a todas las raíces.

Emisores de 4 L/h, en torno a 4, son suficientes para garantizar las necesidades óptimas en el cultivo del granado.

En invierno, si aparecen lluvias relativamente frecuentes, no será necesario regar. En verano, con mucho calor y máximas necesidades hídricas, el granado puede llegar a pedir alrededor de 50 L por día.

Un cultivo muy resistente a la salinidad

El origen del granado ha destacado por crecer en zonas donde otros cultivos sufren mucho. Las características del suelo, aunque sean rústicas y duras, son favorables para su cultivo.

Hablando de salinidad, y por hacer comparaciones, el granado sólo es superado por la palmera y el jinjolero (azufaifo) en cuanto a árboles resistentes a la salinidad.

Distintas variedades para un único cultivo

claves en el cultivo del granado

El banco de germoplasma del cultivo del granado es muy amplio. Tradicionalmente podemos dividir entre 2 grandes grupos varietales, constatándose los más famosos el grupo de Valencianas y el de Mollares.

Dentro de estos dos, el Mollar es el más importante, sobre todo porque hay un número bastante mayor de variedades que dentro del grupo de Valencianas.

Presentan gran calidad de frutos, buen tamaño y una época de recolección que abarca desde mediados de septiembre hasta finales de noviembre.

El grupo de Valencianas es algo más temprano, puesto que la recolección se inicia en agosto y finaliza a finales de septiembre.

Variedad wonderful, el granado que más destaca fuera de España

Sin embargo, si hablamos en términos mundiales, la variedad de granado Wonderful es la que más destaca y es la más cultivada. Está adecuada para uso industrial (zumos y demás), pero también se puede tomar en fresco.

Preparación del terreno para plantar

Cuando decidimos plantar granados en nuestro jardín, hay que respetar una serie de condiciones, que en verdad, para el cultivo del granado no son muchos.

Es importante nivelar el terreno, evitando pendientes abultadas. Con esto conseguiremos reducir la escorrentía y aumentar la eficiencia del riego.

A la hora de hacer hoyos para plantar granados, lo ideal es que tengan una superficie de 50×50 y fondo de 40 cm. Esto será suficiente para que el árbol se encuentre cómodo en el momento de su trasplante.

Como abonado de fondo, lo ideal es aportar materia orgánica, respetando que los niveles (vistos en análisis de suelo) se encuentre por encima del 1,5%. Lo ideal, como siempre decimos, es que se encuentre con un porcentaje del 2%.

Marco de plantación

Hay bastantes diferencias en la forma de cultivar el granado según la zona. Hay marcos de plantación tradicionales de 3×3 metros, aunque ahora hay una tendencia a aumentar el tamaño y mejorar el desarrollo de sus raíces, en torno a 4×4 o 5×4 metros.

La elección del marco de plantación dependerá, sobre todo, de la vigorosidad de la variedad. Si es un porte poco vigoroso, se puede escoger un marco de plantación de 4×4 metros. En nuestro caso, pensamos que 3×3 metros es demasiado poco y puede suponer problemas a la hora de efectuar la recolección (sobre todo si es mecanizada).

La poda del granado

Es importante a la hora de cultivar el granado, efectuar una poda que forme el futuro árbol. En cuanto a poda de formación, lo ideal es guiar el árbol para que forme únicamente 3 ramas principales.

Hay que eliminar los pollizos y chupones, que acortar energía al cultivo y merman la savia del resto de ramas.

Las ramas que se formen en la campaña, se podarán en invierno cortando alrededor de 1/3 de su tamaño. Dicha formación del árbol se dará por finalizada entre el 4º y el 5º año.

La polinización del granado

En referente a la forma de cuajar sus frutos, la polinización, se ha demostrado que aumenta el porcentaje de frutos cuajados (en torno al 60%) cuando se produce polinización cruzada, en lugar de la autopolinización.

¿Cuántas granadas puede dar un árbol en máximo rendimiento?

Un tema que puede interesar a mucha gente es la producción que podemos obtener si tenemos un granado bien cuidado y en perfectas condiciones.

El rendimiento habitual, aunque depende de la variedad, puede estar entre 40 y 60 kg/árbol. Esto es, según el tamaño de los frutos, entre 275 y 300 piezas.

Productos recomendados para el granado

Plagas y enfermedades del cultivo del granado

desarrollo del cultivo del granado

Como siempre, cualquier cultivo puede verse afectado por plagas y enfermedades. Vamos a ver cuáles son las que pueden llegar a afectar al granado.

Plagas más comunes

Barrenador del granado (Zeuzera pyrina L). Esta plaga de la familia de los Lepidópteros, entra en anteriores galerías en el granado, reblandecen la madera y destruyen las ramas del árbol, secándolas completamente.

Pulgones. Hay tres tipos de pulgón comunes, Aphis gossypii, Aphis fabae Aphis púnica. Los daños los origina por absorber la savia con su estilete, debilitando hojas, reduciendo el vigor de los tallos y produciendo melaza que reduce considerablemente la fotosíntesis. Además, atrae al hongo negrilla.

Cochinilla de la tizne. Pueden originar tanto daños directos como indirectos. Chupan la savia y debilitan el granado. Además, de forma indirecta y al igual que los pulgones, producen melaza que atraen la infección del hongo negrilla u hongo de la tizne.

Ácaro rojo del granado. Afecta directamente al fruto, oscureciendo la corteza y cuarteándola. En poblaciones de gran número, provocan agrietamiento del fruto y reducción de la población.

Enfermedades más comunes

Alternaria o corazón negro. Esta enfermedad ataca directamente al fruto. El interior se pudre y se torna de color negro. El hongo penetra durante la floración y se desarrolla en el cuajado del fruto. Por fuera no se percibe daño alguno pero el interior se encuentra totalmente podrido.

El agrietado del fruto, un mal mayor en el cultivo del granado

Una de las alteraciones fisiológicas más comunes en el cultivo del granado es el conocido agrietado del fruto cracking.

Sucede cuando el fruto está madurando en condiciones de excesivo calor. El fruto transpira más cantidad de agua de la que es capaz de absorber. Este diferencial provoca un agrietamiento del fruto que puede llegar a pudrir su interior.

Una labor cultural para reducir el agrietado de la granada consiste en tener un suelo húmedo de forma constante. El ambiente no podemos controlarlo, pero sí las condiciones donde se desarrollan las raíces, que es el condicionante más importante.

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