6 + 1 trucos para germinar semillas con éxito

trucos para germinación de semillas

La germinación es el inicio de vida de toda planta y algo que se nos tiene que dar fácil si queremos mantener y gestionar un huerto durante muchísimos años.

Hay algunos truquillos que pueden servirnos de gran ayuda para garantizar que todas o casi todas las semillas que intentamos germinar lleguen a buen puerto.

Hoy os contamos algunas curiosidades, herramientas y consejos para que la germinación sea un solo pasito más al triunfo orgánico. ¡Vamos a ello!

1. La preparación del semillero o almácigo

El semillero es una especie de caja que protege la germinación de semillas de las bajas temperaturas, ofrece una luz correcta y un entorno con la humedad suficiente.

Es importante que existe un drenaje del agua de riego, pues si no se pueden producir encharcamientos y originar el crecimiento de enfermedades que viven a expensas de la humedad.

Hay muchos hongos en los semilleros que pueden truncarte la germinación de todas tus semillas, por lo que la humedad y la forma con la que regamos es muy importante.

Selección de semillas para tu huerto

2. La mezcla del sustrato

Elegir el mejor sustrato es importante a la hora de germinar semillas. Hay ciertos tipos de sustratos que están formados por muchos tropezones o gravilla que entorpecen la salida de la plántula.

Ha de estar formado por agregados finos, por lo que la mejor recomendación de mezcla de materiales es la siguiente, como ya hemos comentado en otros artículos.

  • Mezcla de arena
  • Mezcla de compost
  • Mezcla de humus de lombriz
  • Mezcla de fibra de coco

Esta combinación no es obligatoria, pues la mezcla de humus de lombriz, fibra de coco y arena también es recomendable.

La arena mejora el drenaje y aporta una nueva consistencia a la mezcla. La fibra de coco retiene muy bien la humedad y reduce el peso del semillero. El humus de lombriz es rico en nutrientes y tiene unas características físicas muy positivas para la germinación.

3. La forma de regar nuestras semillas

El mejor sistema para aportar humedad al sustrato donde germinamos nuestras semillas es mediante una pulverización de gota fina.

No es recomendable regar con regadera o aportar agua directamente a chorro, pues cometemos el riesgo de mover las semillas situadas en el sustrato y desplazarlas hasta el fondo del recipiente o, mucho peor, que se pierdan por el agujero de drenaje.

El agua de riego tiene que simular la lluvia, pulverización fina y humedeciendo poco a poco la superficie del sustrato.

Dicha agua, por capilaridad, irá descendiendo y humidificando las capas donde se encuentran las semillas (no más de 2 cm de la superficie).

4. Colocación de las semillas y protección del semillero

Una vez tengamos nuestro sustrato listo e incluso humedecido para la incorporación de semillas, es momento de hacer los agujeros donde las introduciremos.

Es importante que diferencies que dependiendo de la semilla, habrá que introducirlas a una determinada profundidad.

Una regla no escrita dice que el hoyo debe tener tanta profundidad como el doble del grosor de la semilla. Es decir, si mide 2,5 mm, el agujero que hagamos no debe tener más de 5 mm.

Es importante no sembrar las semillas muy juntas Al menos dejar varios centímetros de separación. Aunque después haremos un repicado (selección de plántulas para realizar el trasplante), es mejor que crezcan cada una por separado.

Pondremos nuestro semillero o almácigo protegido de la luz fuerte, el frío y el viento.

Una vez veas salir las primeras plántulas, es recomendable darle un poco de luz, cada vez más.

Al principio, pueden estar de 4 a 5 horas de luz (no Sol directo), y después, poco a poco, ir recibiendo más luz.

Productos recomendados para germinación de semillas

5. La temperatura y la humedad

No todas las semillas comparten los mismos requerimientos de temperatura y humedad.

Hay algunas, como el brócoli, que pueden germinar con sólo 10 ºC de temperatura. Otras, como el melón o el pimiento, necesitan de media 20 ºC para que la operación tenga éxito.

Esto no quiere decir que con 15 ºC no se produzca la germinación en estas dos plantas, pero será más lenta y supondrá un mayor gasto energético.

Lo ideal es que nuestro semillero, bandeja de germinación o almácigo esté en el interior de casa, en un entorno con poca iluminación, e ir a más tan pronto como digan de salir las plántulas.

La temperatura ha de ser constante en todo momento y entre 15 ºC y 20 ºC.

6. Trasplante

Una vez que las plántulas tengan dos hojas verdaderas o al menos 12-15 centímetros de altura (dependiendo del cultivo), podremos realizar el trasplante.

Si hemos sembrado con una gran densidad, haremos el repicado, que consiste en seleccionar las plántulas más fuertes para trasplantarlas al lugar definitivo (huerto, mesa de cultivo, macetas, etc.).

semillero para germinacion de semillas

Un truco, la pregerminación

Hay algunas formas de adelantar la germinación de semillas. El método consiste en humedecer ligeramente la cutícula para después trasplantar. De esta forma, la semilla se activa de forma más rápida.

No necesitamos medios especiales para realizar esta técnica. Únicamente nos vale con un recipiente de plástico o un papel húmedo (un papel de cocina, por ejemplo).

Con un pulverizador, lo humedecemos ligeramente, sin goteos ni excesos de agua. Después podemos colocar las semillas que queramos germinar distribuidas homogéneamente por el papel o recipiente húmedo.

En cuanto veas que aparece una especie de raicilla que sale de la cutícula, estarán listas para introducirlas en el semillero. Con esto hemos adelantando el proceso inicial de germinación.

¡Hasta la próxima!

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